
Húmedos labios que secretos guardan,
son dos alondras que impiden su vuelo.
El terciopelo de tu lengua en celo
tan pertinaz hace que el cielo arda.
Disputan los colores, anhelantes
dibujar cada piel de la corola.
Oye el clamor al son de barcarola
que lleva el eco de mi voz amante.
Mis ansias bajaran de la colina,
tu sonrisa me impone un juramento
esperarte al pie del firmamento
con las perlas que caen hacer rimas.
Estar cerca de tí, beber tu aliento
¡ que vá mi vida toda en este intento ¡
David Rodríguez
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