
Ahora te reclama el verbo urgente
No pudo ser ayer y hoy es mañana
Descalzo ya en el pie de la montaña
grita mi voz tu nombre nuevamente.
Veinte mas seis, los días de febrero
y mi ansiedad espera tu llamada
Y con manos de sutil alfarero
yo acaricio en arcilla tu mirada.
No se de ti, tu luz está apagada
y ya no puedo desandar lo andado
ni dejar de soñar lo ya soñado.
y este final que deja desatada
la prudencia que me ha abandonado
te dice ¡ amor, espero tu llamado ¡
David
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