LA BARCA





Mi anglar esta desierto no lo dudes.
Y tú escucha mi voz de enamorado
te invita a compartir dulce pecado,
quiero creer que si llama tu acudes.

Con gran premura a Buda he convocado,
su milenaria voz puede ayudarme
a que impida el error de acobardarme
si tu belleza al lirio a derrotado.

Gaviotas llevaran mi melodía
donde tu magia le da luz al día
así podría yo soñar despierto.

Permíteme, mi dueña, la osadia
de acariciar tu piel en fantasía
bajo la luz de mi sillón desierto.

David

No hay comentarios: